Ligamento cruzado anterior (LCA)

El ligamento cruzado anterior es uno de los 4 ligamentos principales que estabilizan la rodilla. Su función es controlar el movimiento hacia adelante de la rodilla evitando un movimiento excesivo del fémur y la tibia.

Al lesionarse este ligamento se presenta una sensación de inestabilidad o falta de confianza en la rodilla (algunos pacientes refieren que "la rodilla se me mueve") ya que se pierde el tope natural para evitar el movimiento hacia adelante de la rodilla.

La ruptura del ligamento puede ser parcial o completa, habitualmente al momento de la lesión se escucha un ruido en la rodilla (chasquido).

causas y SÍNTOMAS

Una lesión del LCA puede ocurrir cuando:

  • Recibe un golpe fuerte al lado de la rodilla.
  • Al correr y realizar una parada rápida o cambio de dirección con el pie fijo en el piso. (Por ejemplo en el soccer, fútbol americano, básquetbol).
  • Al realizar una extensión forzada de la rodilla con el pie fijo en el piso.
  • La mayoría de las ru pturas LCA se observan en la mitad del ligamento o en su anclaje en el fémur. Estas lesiones no sanan por sí mismas. Debido al origen traumático de la lesión ligamentaria, puede acompañarse de lesiones meniscales o en el cartílago.

Los principales sintomas que se presentan son:

  • Un "tronido" al momento de la lesión.
  • Inflamación de la rodilla dentro de las 6 horas posteriores a la lesión.
  • Dolor, especialmente cuando usted trata de apoyar con la pierna lesionada al ponerse de pie o caminar.
  • Sensación de inestabilidad, la rodilla parece "aflojarse" o moverse cuando se utiliza.

Diagnóstico

Una lesión del ligamento cruzado anterior se caracteriza por periodos en los cuales se inflama y desinflama la rodilla sin causa aparente, así como también la sensación de inestabilidad persistente que limita de manera importante la actividad deportiva

El diagnóstico de una lesión del LCA se realiza por medio del interrogatorio y exploración médica realizada con un médico subespecialista en lesiones articulares, mediante la aplicación de pruebas clínicas específicas para dicha lesión así como también la búsqueda de lesiones asociadas dentro de la rodilla. Si la lesión es aguda (semanas) la inflamación y dolor de la articulación orientan el diagnóstico. Una vez que la rodilla está desinflamada la inestabilidad será el punto cardinal para el diagnóstico tanto en lesiones agudas como crónicas.

Estudio de imagen

Toda lesión en la rodilla debe ser acompañada de un estudio de imagen.

La radiografía nos permite descartar la presencia de una fractura dentro o alrededor de la articulación de los huesos que la conforman. Los ligamentos, meniscos y cartílago no se observan en este tipo de estudio.

La resonancia magnética nuclear es un estudio altamente especializado, sensible y específico para visualizar las estructuras de la rodilla y sus lesiones. Es mediante este estudio que podemos respaldar el diagnóstico clínico, confirmarlo y detectar las lesiones asociadas (meniscos, cartílago y ligamentos).

Resonancia LCa Normal

LCa roto

LCa roto

LCa roto

Tratamiento

El ligamento cruzado anterior no cicatriza ni se regenera por sí solo.

El tratamiento dependerá de la edad del paciente, el nivel de actividad personal y laboral que tenga, la demanda física para realizar actividades deportivas.

  • Tratamiento conservador. Es decir, terapia física, fortalecimiento muscular y ocupar rodillera mecánica articulada especial para LCA. Es la primer etapa de tratamiento después de sufrir una lesión del LCA para desinflamar la articulación y mejorar los arcos de movilidad de la rodilla. Sin embargo este tipo de tratamiento no resuelve la inestabilidad mecánica de la rodilla.
  • Tratamiento quirúrgico. Mediante artroscopia es el único que soluciona el problema mecánico de inestabilidad articular. Está indicado en todo paciente que por motivos profesionales, recreativos o deportivos requiere cambios de dirección constante de la rodilla o bien desea reincorporarse a su actividad deportiva (amateur o profesional) en un plazo de tiempo menor y sin la sensación de inestabilidad persistente, es decir, con mayor seguridad en su rodilla.

LCa Normal

LCa roto

LCa reconstruido

Con guías y brocas especiales se perforan túneles en la tibia y en el fémur, el injerto, es decir, el nuevo ligamento se coloca a través de estos túneles. La fijación de este nuevo ligamento se lleva al cabo con dispositivos especiales como el ACL TightRope® o el Endobutton® en el femur y en la tibia habitualmente con tornillos interferenciales (absorbibles, biocompuestos o metálicos).