Luxación de Tendones Peroneos

Los tendones peroneos se encuentran en la región externa del tobillo, por detrás del maleolo externo. Su función principal es el movimiento del pie hacia afuera (eversión).

Es muy frecuente que los tendones peroneos se luxen o se salgan de su lugar, sin embargo el paciente no lo nota hasta que presenta dolor en la zona.

Causas y Síntomas

La principal causa de luxación de los tendones peroneos es por lesión traumática del retináculo que los mantiene en su lugar. También puede deberse a torceduras o esguinces de repetición por inversión forzada del pie. Habitualmente el paciente puede sentir o escuchar un chasquido debido a la fricción de los tendones sobre maleolo externo del tobillo. Es posible que el primer episodio de luxación pase desapercibido debido a la magnitud de la lesión o trauma, pero el paciente experimentara episodios de luxación recurrente cuando realice su actividad deportiva. Los episodios de recidiva se presentaran cuando el paciente realice un movimiento del pie combinado que involucre eversión y flexión dorsal.

La sintomatología principal es el dolor en la zona externa del tobillo que se incrementa al correr, patear un balón o saltar. En ocasiones se acompaña de chasquido o sensación que algo “brinca” en el tobillo. Conforme se hace mas frecuente puede presentarse inflamación de la cara externa del tobillo.

Diagnóstico

El diagnóstico es mediante exploración física en el consultorio del ortopedista. Al realizar eversión y dorsi-flexión del pie, se evidencia la insuficiencia del retináculo para mantener los tendones en su lugar.

El único estudio de gabinete que puede ser útil es el ultrasonido o la resonancia magnética nuclear. Estos estudios permiten observar el trayecto y las características de los tendones, por los episodios de repetición pueden presentar lesión e inclusive romperse de manera espontánea.

tendón peroneo inflamado

tendón peroneo inflamado

Tratamiento

Habitualmente el manejo que permite resolver el dolor y la luxación de los tendones peroneos es quirúrgico. La finalidad es reconstruir el retináculo y las estructuras anatómicas que mantienen en su lugar los tendones.

El pronostico es bueno y el paciente regresa a sus actividades deportivas habituales en un periodo de aproximadamente 3 meses.