La Cirugía Articular

Es la subespecialidad en ortopedia (alta especialidad) que se encarga de las secuelas de un desgaste articular o bien de las enfermedades sistémicas que afectan secundariamente la salud de una articulación. Cuando el resto de los tratamientos conservadores falla, la cirugía es la encargada de evitar el dolor así como también, el recurso para restablecer la función de la articulación enferma. El desgaste articular postraumático y osteoartrosis son solo algunas de las enfermedades que suelen afectar a esta parte de nuestro organismo. Habitualmente este recurso de alta especialidad en ortopedia emplea el reemplazo articular protésico en hombro, codo, cadera y rodilla con la finalidad de mejorar los arcos de movilidad, alinear la articulación y sobre todo quitar el dolor.

La Artroscopía

Técnica de mínima invasión en ortopedia que tiene sus orígenes en la década de los sesentas. Desarrollada inicialmente con finalidad diagnóstica. Fue hasta la ultima década del siglo XX (90´s) que se desarrolla como una técnica terapéutica permitiendo, inicialmente la resolución de problemas articulares de la rodilla.

Es hasta la primer década del siglo XXI que se desarrolla ampliamente esta técnica, permitiendo la resolución por mínima invasión de problemas articulares, no sólo de la rodilla, sino también del hombro, la cadera y el tobillo. Incluso el desarrollo es tal, que permite la resolución de problemas de articulaciones pequeñas tales como el codo o la muñeca.

La principal ventaja de la cirugía de mínima invasión por artroscopía incluye la lesión menor de los tejidos a través de incisiones pequeñas que se traduce en un beneficio para el paciente, al poder incorporarse a programas de terapia física y rehabilitación temprana, así como también dolor e inflamación menor con respecto a las técnicas tradicionales abiertas.

En síntesis

El dominio de la Artroscopía y la Cirugía Articular se adquiere por un entrenamiento especial después de la especialidad de ortopedia, en posgrados de uno a dos años, que requiere capacitación para la identificación de los problemas articulares, conocimiento de las opciones de tratamiento cientificamente aprobados (conservadores y quirúrgicos), la adquisición de habilidades de ubicación espacial, de coordinación, conocimiento del instrumental y práctica. Tomar en cuenta todos estos aspectos al momento de decidir con quien llevar a cabo el tratamiento, asegura una mejor calidad en el servicio médico otorgado.